Categorías: Escritos Relatos
Las Aventuras de la Albondiguilla con Coleta

Cuesta arriba, no mires abajo.

Afianzar un hábito requiere de constancia. Hasta ahora, había sigo algo muy difícil para mí. El gimnasio, ese lugar al que, para ir, tienes que preparar una mochila, echar a andar, llegar, cambiarte y ponerte a utilizar unas máquinas monstruosas para acabar poniéndote  roja como un tomate. Empezar a sudar y a sudar… quedarte sin respiración y disimular, porque siempre hay alguien bien experimentado que presume de gracilidad mientras que, para sus adentros, se burla de tu sufrimiento. O eso te dice tu subconsciente. Subconsciente hijo de puta, porque siempre es un hijo de puta que trata de sabotear todos tus intentos de progreso. Continúa leyendo…

Categorías: Escritos Relatos
Cuando el amor…

Cuando el amor estalla, las emociones te arrastran en un torrente abrumador que sacude tu mundo y te deja medio tonto. Todo es nuevo, tienes un millón de motivos para exprimir el tiempo que pasas junto a esa persona especial.

Cuando el amor te sacude y lo hace fuerte, siempre tienes ganas de más. Tus hormonas están cargadas de excitación y ansias porque el resto de la humanidad, os deje a solas. Continúa leyendo…

Categorías: Escritos Poemas
De uno mas

De uno masDe uno mas.

Deslizo los dedos

por los hilos que nos envuelven,

enredo mi pelo

y tu sonrisa en ellos,

empezamos a volar

con la mirada

y acompasados respiramos

todo este océano de calma.

 

Quisiera bailar contigo

todas las canciones que nos quedan,

entrecruzar nuestros latidos

y ver cómo surcan el cielo sobre cometas.

 

Llévame en tus pensamientos,

seré el valle que te acoja cuando te pierdas,

la mañana que te rescate de las tinieblas,

la voz que decore tus silencios.

Recuérdame, verso a verso,

en aquél cálido beso de despedida,

con la emoción y las lágrimas, contenidas,

haciendo uso de uno más de mis “te quiero”.

De uno mas.

Imagen: Chiara Bautista.

Categorías: Escritos Relatos
Si vuelves

si vuelves

Si vuelves

a llevarte retales de mí, al menos, llévate mis horas muertas. Quédate con los paisajes apagados y fríos, con las ventiscas y los llantos reprimidos. No necesito nada de ellos ni tampoco, necesito nada de ti.

Quédate con las miserias y desprecios que me hice, con las migajas compasivas de las que me alimenté, con las mentiras que yo misma, me inventé… Aleja de mí, los fracasos que me achantaron y las burlas y críticas, que me amarraron a la imagen que otros tenían de mí.

Si vuelves a robarme algo mío, asegúrate de que sean, los juicios que encasillan mi existencia. Cerciórate de arrebatarme la mierda que tragué, por miedo a quedarme sola y asegúrate, de no olvidar nada que sea tuyo, porque nada de esto, me importa ya y ni mucho menos, me importas tú.

Si vuelves, que sea para evaporarte.

Imagen: James Bulloug